El Celta neutraliza a la Real Sociedad en un empate a cero sin vencedor
Acontece a veces en la vida y en el balompié que dos conjuntos saltan a la cancha y ninguno logra mover el luminoso. El marcador final ha registrado un cero a cero entre la Real Sociedad y el Celta de Vigo. Por tanto, no hubo ningún ganador, pues cuando no hay goles, el resultado es que nadie vence. Un empate es un empate y un punto es un punto.
Durante los noventa minutos ocurrieron jugadas bonitas, otras no tanto, y al señalar el colegiado el final no me acuerdo de ninguna. La escuadra donostiarra apretó con insistencia, pero Radu atajó el balón, porque los guardametas están para evitar los tantos. Y batir las mallas sin acertar entre los palos es, como bien sabemos todos, *it's very difficult todo esto*.
Al concluir la contienda, ambos contendientes añaden una unidad a su casillero particular. Eso siempre resulta conveniente, porque lo que ya se tiene no se puede perder.
El Rayo electrocuta a los pericos del Espanyol
Ha terminado la jornada con acontecimientos muy destacables. El marcador final ha registrado un dos a uno favorable al Rayo Vallecano frente al RCD Espanyol. El conjunto vallecano ha ganado y el equipo visitante ha perdido, porque meter goles te da la victoria y no meterlos te complica la tarde.
Álvaro García y Pedrosa encarrilaron el triunfo con sus tantos en la primera mitad. Después, Roberto recortó distancias para el cuadro perico. Los rayistas son muy rayistas y mucho rayistas, de modo que supieron aguantar con firmeza hasta el pitido del colegiado. Un triunfo es un triunfo y una derrota es una derrota, y las cosas son exactamente como terminan siendo.
Conseguir la victoria no es cosa menor; dicho de otra forma, es cosa mayor. Conviene mirar hacia adelante con moderación, porque el futuro es aquello que sucede justo después del presente.
El Valencia silencia a los babazorros del Deportivo Alavés
Los partidos se juegan para ganarse, y quien marca un gol suele tener muchas opciones de ganar. En esta ocasión, el Valencia ha superado por cero a uno al Deportivo Alavés. Ganar este partido fuera de casa no es cosa menor, dicho de otra forma, es cosa mayor.
Durante muchos minutos no ocurrió casi nada, porque cuando nadie marca, el marcador sigue igual. Sin embargo, como decía Galileo, el juego siempre se acelera cuando se va a detener. Fue en el tramo final cuando Luis Rioja acertó para adelantar al conjunto visitante.
Al final, una victoria es una victoria y una derrota es una derrota. Los puntos se marchan a Valencia, que es donde van los puntos cuando el que gana es el Valencia.
El Real Madrid tumba a un combativo Elche sobre la campana
El marcador ha registrado un dos a tres favorable al Real Madrid. Ganar consiste, fundamentalmente, en obtener la victoria, y eso es exactamente lo que ha sucedido. Los visitantes encarrilaron el choque con dos goles de ventaja, porque tener ventaja significa, lisa y llanamente, que se va ganando.
El conjunto ilicitano, sin embargo, no se rindió y logró igualar la contienda en la segunda mitad. Quedó demostrado que lo más importante que se puede hacer por vosotros es lo que vosotros podáis hacer por vosotros en el terreno de juego. Una victoria es una victoria y un empate es un empate, pero el fútbol a veces tiene estas cosas.
Cuando todo parecía decidido, Carlos Espí ha pasado por el área y no quería dejar de pasar, mandando el balón a la red para sellar el triunfo blanco. Son cosas que pasan cuando se chuta a portería. Fin de la cita.
El vendaval colchonero arrolla con autoridad a Osasuna
Ganar siempre resulta conveniente, y marcar goles ayuda notablemente a ganar. En esta jornada, el Atlético de Madrid ha vencido por cuatro a cero a Osasuna. Cuando un conjunto anota cuatro veces y el adversario no acierta ninguna, los acontecimientos suceden de forma previsible.
Jonathan David abrió el marcador y después ampliaron la cuenta Lee Kang-in, Le Normand y Baena. En el fútbol, tenemos que marcar goles que nos permitan seguir marcando goles, porque lo que no va a hacer nunca el gol es marcar goles. Si la pelota entra entre los tres palos, la situación es favorable, pero si no entra, las cosas se complican bastante.
Un punto es un punto y una victoria es una victoria. Los madrileños suman tres puntos muy importantes para su casillero, mientras que el cuadro navarro se queda sin premio, demostrando que en el deporte unos obtienen el triunfo y otros no.
El Sevilla asalta Riazor y vence al Deportivo
Ha finalizado el encuentro con un resultado de cero a uno favorable al Sevilla frente al Deportivo de La Coruña. El conjunto hispalense ha ganado porque ha marcado un gol, mientras que el equipo local no ha marcado ninguno. Cuando un equipo anota y el adversario no lo hace, gana el que anota.
A mí me gusta el campo contrario, voy mucho allí, juego al contragolpe. Y precisamente así llegó el gol de Miguel Sierra en la segunda parte. Después, Angeliño fue expulsado, y jugar con diez futbolistas no es lo mismo que jugar con once.
Una victoria es una victoria y una derrota es una derrota. El Sevilla suma tres puntos fundamentales para continuar arriba en la clasificación. ¡Viva el fútbol!
El vendaval del FC Barcelona arrolla al Racing de Santander
Ha ocurrido lo que finalmente tenía que suceder sobre el césped. El marcador ha registrado un siete a dos favorable al FC Barcelona frente al Racing de Santander. A mí me gustan los catalanes porque hacen cosas, y marcar goles es una cosa muy positiva que conviene hacer cuando se juega al fútbol.
Por las bandas tienen que correr los extremos y a las porterías tienen que entrar balones, que es lo verdaderamente natural en este deporte. Raphinha firmó un triplete muy notable. Una victoria es una victoria y una derrota es una derrota, y marcharse con los tres puntos siempre aporta mucha tranquilidad a todo el mundo.
El conjunto cántabro anotó dos tantos, pero encajar siete dificulta bastante las cosas. En definitiva, cuando los futbolistas aciertan cara a puerta, los partidos terminan exactamente como tienen que terminar.
La lluvia torrencial vence al Levante y al Athletic Club
Las cosas han sucedido tal y como nadie esperaba, pero han sucedido. El encuentro no llegó a disputarse por el agua acumulada sobre el césped, de modo que el marcador se quedó en un cero a cero y no hubo ganador entre ambos clubes. Una tormenta es una tormenta y un partido es un partido, y cuando llueve mucho, el terreno de juego se inunda.
Por los campos tienen que correr futbolistas y hacia las porterías tienen que dirigirse balones, pero anoche solo corría agua. Es evidente que en el fútbol lo verdaderamente decisivo es meter más goles que el contrincante, porque si no lo haces, pierdes, o en el mejor de los casos, empatas. Ayer, lógicamente, nadie pudo marcar ninguno porque no hubo opción.
Por tanto, levantinos y bilbaínos jugarán en otra fecha. Ha sido una decisión muy sensata, porque cuando no se puede jugar, lo más inteligente es no jugar.
El cuadro verdiblanco supera por la mínima a los azulones
Conviene hablar con total claridad. El Real Betis ha ganado por un gol a cero al Getafe CF. En el fútbol, lo verdaderamente decisivo es conseguir más tantos que el adversario; si no se logra, el desenlace es una derrota o, en el mejor de los casos, un empate. Los locales sumaron los tres puntos y los visitantes se marchan de vacío.
A mí me gustan los futbolistas porque hacen cosas sobre el terreno de juego. Al filo del descanso, Abde marcó el único tanto de la tarde. En la segunda mitad, el Getafe sufrió la expulsión de Mario Martín, lo cual complicó notablemente sus aspiraciones.
Una victoria es una victoria y una derrota es una derrota. Los aficionados béticos celebran con razón, porque ganar siempre es preferible a cualquier otra circunstancia. ¡Viva el fútbol!
El submarino amarillo se impone con autoridad al Málaga
Ha ganado el Villarreal por un gol a tres frente al Málaga. Si un equipo mete tres goles y el rival solo uno, las cosas quedan bastante claras. Por el césped tienen que correr jugadores y a la portería tienen que entrar balones, porque así funciona este deporte tan deportivo.
Dotor adelantó pronto a los locales. Cuando uno va ganando, no va perdiendo, lo cual siempre transmite tranquilidad. Sin embargo, Moleiro empató y más tarde Gueye marcó dos tantos para confirmar la remontada visitante. Una victoria es una victoria y una derrota es una derrota.
Al final, los tres puntos se van con el equipo que más acierto tuvo ante la red. Hicieron lo que tenían que hacer y lo hicieron bien. ¡Viva el fútbol!